viernes, noviembre 10, 2006

El Acta de la Infamia

"En el nombre de mis mayores y de la libertad, ni un paso
atrás, siempre adelante, y lo que fuere menester...sea!"
José Antonio Galán.


Creo que los gobernantes colombianos buscan el bienestar del país. Lo creo tanto, tanto, como creo que el Acta de independencia de Colombia redactada el 20 de julio de 1810 buscaba la independencia de los colombianos. Hasta hace unos meses era casi imposible conseguirla en biblioteca alguna. No estaba colgada, a diferencia de la de Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Chile, la declaración de los derechos del hombre en Francia, etc., en la página oficial del país. ¿Un descuido? No. Lean esta perla:
«Entretanto, se recibió juramento a los señores Vocales presentes, que hicieron en esta forma, a presencia del M. I. Cabildo y en manos del señor Regidor primer Diputado del pueblo don José Acevedo y Gómez, puesta la una mano sobre los Santos Evangelios y la otra formando la señal de la cruz, a presencia de Jesucristo Crucificado, dijeron: «Juramos por el Dios que existe en el Cielo, cuya imagen está presente y cuyas sagradas y adorables máximas contiene este libro, cumplir religiosamente la Constitución y voluntad del pueblo expresada en esta acta, acerca de la forma del Gobierno provisional que ha instalado; derramar hasta la última gota de nuestra sangre por defender nuestra sagrada religión C. A. R. nuestro amado Monarca Don Fernando VII y la libertad de la Patria; conservar la libertad e independencia de este Reino en los términos acordados; trabajar con infatigable celo para formar la Constitución bajo los puntos acordados, y en una palabra, cuanto conduzca a la felicidad de la Patria».»
Fernando VII era el rey de España, depuesto por Napoleón. Es decir, mientras en Europa el general Francés era la figura que llevaba la Revolución Francesa a las antiguas monarquías [no importa que luego se haya pasado al bando de los emperadores], mientras estos ideales hacían mella en las oxidadas instituciones aristocráticas del rancio continente, los criollos colombianos querían hacer parte de la monarquía española, y por eso adhieren al Rey. No sobra decir que la verdadera revolución independentista, la de Manuela Beltrán, José Antonio Galán y demás líderes campesinos e indios, fue cruelmente ahogada en 1781 luego de que se firmaran las capitulaciones con el arzobispo y posterior Virrey Antonio Caballero y Góngora. Fueron asesinados José Antonio Galán, Isidro Molina, Lorenzo Alcantuz, y Manuel Ortiz. Moraleja: 1) Los pactos con los poderosos amos coloniales son siempre nulos. 2) Colombia aun no se ha independizado.


P. S: Ahora resulta que los comuneros defendían también al rey. Y en Venezuela, según me dicen porque ya me dió pereza leer su acta de independencia, también defienden al rey. Así pues...

3 comentarios:

toposauro dijo...

Muchas gracias por la info histórica.
Topamos...

Lully, REFLEXIONES AL DESNUDO dijo...

Recordar la historia, por supuesto, más cuando en Colombia somos algo desmemoriados.
Un abracito afectuoso!

SIULAS dijo...

Pues da como piedra recordar estas cosas , da piedra que desde siempre los encargados de negociar nuestro bienestar terminen vendiéndose por cualquier cosa, mas piedra saber que nunca fuimos libres y da aun mas piedra mirar a nuestro alrededor y ver que no hemos aprendido nada de nada que siempre hemos querido ser unos copiones
Si en esa época era España los nombres tenían que ser Alejandro o Fernando o algo por el estilo y que si es Estados Unidos se llaman Britney, hay Dios
y ya no digo mas por que tengo rabia y si esto se alarga ya seria un articulo y no un comentario

Licencia Creative Commons
Los laberintos - Reflexiones sobre la filosofía de la periferia por Alfonso Cabanzo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.