jueves, diciembre 13, 2007

En defensa de los Lobos

Doña Isabella Santodomingo -si, pariente de esos Santodomingo- acaba de escribir una columna en SoHo sobre "los lobos", ese animal de la farándula nacional colombiana caracterizado por tener mucho dinero y poco "buen gusto". Aunque en este triste país sólo Julito Santodomingo y algunos otros tienen mucho dinero. O todo el dinero. Pues bien, haré una defensa de este espécimen. En primer lugar, diré que "Lobo" es la expresión criolla para "esnob" o "snob". Hoy en día este neologismo se usa para hablar de aquellos yupies que pretenden descrestar con maneras afectadas, es decir, que gente que trata de aparentar más de lo que es. También decimos hoy "chicanero". La palabreja en cuestión surge en Inglaterra, y la usaban los estudiantes Nobles de Oxford como abreviatura de la expresión latina "Sine Nobilitate", que significa "sin nobleza". Ahora, estos nobles lo eran porque tenían un título nobiliario, como "conde" o "Barón", no por ser "nobles de espíritu". Recordemos que los nobles medievales eran unos puercos que no se bañaban ni una vez al año, y que la gran mayoría no sabían leer ni escribir, como Carlo Magno. Aunque hoy en día el título universitario funciona de manera similar: la gente que quiere subir de estrato prefiere estudiar en una universidad privada aunque tenga que dejar de comer. Así pues, los vizcondes y barones oxonianos se encontraron con que una nueva clase social -los burgueses- estaban haciendo suficiente dinero como para poder entrar a esta universidad de élite sin herencia. Con dinero hecho en las conocidas "Compañías de Indias Orientales", o vendiendo productos industriales, etc., se encontraron en estos centros del "conocimiento" exhibiendo todo su dinero. Así que los nobles los trataban despectivamente con la palabreja en cuestión: se les notaba "el mal gusto". En el fondo, los pobres -así tengan dinero- jamás tendrán el refinamiento, el paladar entrenado, el ojo que identifica los pequeños detalles, que diferencia a aquellos que han nacido en cuna de oro desde generaciones atrás. Así los señores feudales no supieran leer, jamás se bañaran y se cagaran en las esquinas de sus castillos, siempre serán mejores que el albañil o el zapatero que construye de la nada un emporio industrial y paga los estudios de su hijo. Así pues, el "lobo" es en el fondo envidiado por todos: por los pobres, porque tienen más dinero que ellos y logran entrar a costa de esta a las esferas donde él quisiera entrar, y por los ricos de las clases tradicionales porque con su trabajo han logrado lo que a ellos sus bisabuelos les regalaron.
Hay, por supuesto, otras palabrejas que sirven para discriminar por clases. Creo que "hermoso" y "inteligente" son dos de ellas: Si eres rico, eres bonito e inteligente (así seas Andrés Pastrana), mientras que si eres pobre, estás condenado a ser irremediablemente bruto y feo. De echo, eso explica que seas pobre!!!
Así pues, la defensa de los Lobos se reduce a afirmar que cada cual puede vestirse como se le de la gana con el dinero que tiene. Su único pecado es querer parecerse a aquellos que dictan lo que debe ser "buen gusto".

2 comentarios:

Lully dijo...

Desde mi blog: Reflexiones al desnudo

La mejor forma de sentirse bien consigo mismo y con los demás, es siendo muy auténtico y con personalidad.
Te dejo afectos desde mi alma!

Lully dijo...

Desde mi blog: Reflexiones al desnudo Dejé un mensaje de feliz año para todos mis lectores
Fue grato leerte y sentir tu cercanía en el 2007. TE BRINDO CON TODO MI CARIÑO LA ENERGÍA QUE ME ACOMPAÑA PARA QUE CONSERVES TU Y LOS TUYOS DURANTE ESTE NUEVO AÑO DEL 2008, UN ESPÍRITU ALEGRE Y MUCHO BIENESTAR CON SALUD, DINERO, AMOR Y SABIDURÍA, SUMERGIDOS EN LA FELICIDAD.

¡Besitos saludables para ti apreciado alcabanzo !

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Los laberintos - Reflexiones sobre la filosofía de la periferia por Alfonso Cabanzo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.