sábado, enero 21, 2006

Que tipo tan indio ese Evo Morales!


Por primera vez en la historia de América Latina, creo yo, sube un presidente indígena al más alto cargo de un país. E inmediatamente se iniciaron las críticas. Decide ir con su atuendo a las reuniones con presidentes europeos, y los comentarios no se hacen esperar: mal vestido, etc. Y ahora el ultraderechista Vargas Llosa afirma que Morales está fundando un “nuevo racismo de indios contra blancos sobre la falsa premisa de que aquí no hay ni indios puros ni blancos puros”:

«Vargas Llosa define a América Latina como un continente cada vez más culturalmente mestizo y asegura que aunque "este mestizaje ha sido mucho más lento en los países andinos, desde luego, que, digamos, en México o en Paraguay, (...) ha avanzado de todos modos al extremo de que hablar de "indios puros" o "blancos puros" es una falacia"».

Seguramente esto es cierto, y por la sangre del nuevo presidente no corre sangre 100% indígena. Pero no por ello debemos acusarlo de nüracista y demagogo. En primer lugar, para Vargas Llosa cualquiera que esté en contra del neoliberalismo es un demagogo. En segundo lugar, el racismo indio-contra-blanco es, supongo, tan viejo como el de blanco-contra-indio, y ello seguramente debido a que es una reacción de estos últimos contra la masacre real y cultural realizada desde la conquista hasta nuestros días. Sí, hasta nuestros días, pues desde México hasta Bolivia siguen asesinando y persiguiendo a los indígenas para quitarles las tierras que por derecho les pertenecen. Es famoso el caso de la amenaza de muerte que sufrió el lingüista Valentinovich Knorosov a manos de la derecha guatemalteca que detestaba cualquier cosa que probara que los indígenas no eran animales exterminables. En efecto, él descubrió la clave para descifrar los glifos Mayas y por ende demostró que los indígenas poseían una escritura articulada tan avanzada como la de cualquier civilización occidental; ¡y esto lo hizo objetivo militar en Centroamérica! En México está prohibido (por lo menos me consta que lo estaba hasta 1992) enseñar lenguas indígenas, y hasta 1991 sucedía lo mismo en Colombia, y nadie habla ninguna lengua indígena en las Naciones Unidas. Pero el colmo del racismo es, justamente, las palabras dichas por Vargas Llosa, en donde admite, aunque también miente un poco en otros aspectos, que América es un continente que busca a toda costa "blanquearse" negando su herencia indígena:

«Un latinoamericano se blanquea a medida que se enriquece o adquiere poder, en tanto que un pobre se cholea o indianiza a medida que desciende en la pirámide social».

Los pobres latinoamericanos son, en efecto, indios o indias (es en Colombia una palabra despectiva si se le dice a un mestizo o a un ‘blanco’), pero miente este escritor de nacionalidad peruano-española al decir que el indígena "se blanquea". Se blanquean sus hijos al ser engendrados con un o una blanca o mestiza. Pero los ‘indios’, por más dinero que consigna serán siempre "levantados" o arribistas; unos puros ‘indios’, fo!. Nada más miren el ejemplo de Jorge Eliecer gaitán, que jamás fue aceptado por la clase dirigente colombiana -que llegó incluso a asesinarlo, dicen las malas lenguas- a pesar de haber estudiado en Italia y tener dinero. Y podemos hacer un estudio estadístico de cuántas y cuantos modelos indígenas hay en el continente, así como el tipo racial que predomina en los anuncios publicitarios: mínimo o inexistente, a pesar de que en muchos paises (incluidos Argentina y México) aun hay un porcentaje grande de indígenas y de mestizos y mestizas no "blanqueadas".

América jamás, jamás, ha estado en manos de los indígenas, y ni aun de los mestizos. Las clases dirigentes pueden casi que trazar su árbol genealógico desde la conquista hasta hoy, y han hecho hasta lo imposible, como lo prueban los ejemplos mencionados, para evitar cualquier asomo de poder indígena. Ya era hora de que llegara a Bolivia, un país con mayoría indígena, un presidente, que si bien no es 100% indio según Vargas Llosa, sí es

«el emblemático criollo latinoamericano, vivo como una ardilla, trepador y latero, y con una vasta experiencia de manipulador de hombres y mujeres, adquirida en su larga trayectoria de dirigente cocalero y miembro de la aristocracia sindical».

Ni siquiera a Lula Da Silva lo insultó de esta forma Vargas Llosa. Será porque no es, como supongo piensa el peruano, un pobre indio como Evo Morales.


6 comentarios:

Sentido Común dijo...

Al: Buen comentario y estoy de acuerdo en lo básico. Pero un poco largo el texto...

pabloprensa dijo...

Coincido con sentido común: buen comentario y oportuno. Como oportunas también las respuestas de Eduardo Galeano a las preguntas de los periodistas sobre el tema. Y como no quiero abusar de la extensión, el resto de mi comentario lo dejo a manera de post en mi blog.
Un saludo.

Anónimo dijo...
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alcabanzo dijo...

Estoy de acuerdo: nada mejor para evitar los cambios que afirmar: todoe stá bien como está y así debe ser

Dr. Barbarie dijo...

Uhmmmm corrección: Bolivia no es un país, es un hato de bestias gobernado por otro hato de bestias que creen que pueden pertenecer a esa "comunidad de países latinoamericanos"

Dr. Barbarie

alcabanzo dijo...
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